Ni un paso atrás
La manifestación, que reunió a cerca de 25.000 jóvenes, fue secundada por sindicatos e institutos de toda la comarca Los estudiantes de Santiago se sintieron ayer con más fuerza que nunca. El temor de que la duración de la huelga en las aulas provocase la desmovilización del colectivo universitario quedó disipado minutos antes de las doce del mediodía. La Alameda era un hervidero, pero hasta que la cabecera de la manifestación no llegase hasta Virxe da Cerca nadie estaba seguro de que superasen las cifras de participación del pasado miércoles. El apoyo de los alumnos de institutos y de las centrales sindicales engordó notablemente el número. La actuación policial del lunes hizo el resto. Al final, cerca de 25.000 personas, tantas como en los demás campus gallegos.
REDACCIÓN