La lluvia resultó providencial para frenar los incendios del entorno urbano
El fuego asoló una importante extensión en el área comprendida entre Quintela, Vilar y Castro de Beiro Los vecinos de la localidad de Cameixa, en Boborás, al igual que los residentes en una amplia zona del entorno de Ourense, entre Quintela, Paradela y Vilar, han vivido anoche momentos de tensión a causa de sendos incendios forestales. El fuego de Boborás no llegó a estar controlado hasta bien entrada la madrugada. Para el de Ourense resultó providencial la lluvia que cayó sobre la ciudad a mediodía y permitió atajar, de forma definitiva, los restos de un fuego que durante la tarde del martes y la noche del miércoles mantuvo alerta a los vecinos y a los servicios forestales de la Xunta, arrasó una amplia superficie.
REDACCIÓN