El móvil del asesinato sigue sin desvelarse, si bien la primera impresión, que vinculaba el suceso con un ajuste de cuentas presumiblemente relacionado con un asunto de drogas, tal vez una deuda, sigue orientando las pesquisas de la Guardia Civil. Que el muerto, Miguel Nieto, anunciase su intención de abandonar Ourense y aludiese a la posibilidad de contar algo, es una hipótesis. Entre estas especulaciones ha surgido, incluso, la de que Miguel fuese la víctima inocente de un enfrentamiento al que era ajeno, pero con el que se le podía implicar, por su vinculación con Manuel, es decir, con la familia de su fallecida esposa, o por las relaciones de amistad con el segundo detenido, Roberto. Fuera de Ourense Manuel sostiene que estaba fuera de Ourense -en Salamanca- en el momento de producirse el suceso, si bien aún no ha tenido ocasión de justificarse pues desde que formalmente se le detuvo, el sábado a las cinco y media de la tarde, no se le tomó declaración a pesar de que al leerle sus derechos indicó que quería hablar. Hasta hoy deberá esperar para ofrecer su versión, primero a la Guardia Civil y después al juez. La detención se practicó en dependencias oficiales, a las que Manuel García había acudido para declarar presentándose con asistencia letrada.