IAGO GÓMEZ
CRÓNICA
Ribeira contó con su conjunto musical de moda en los sesenta, que revivió su gloria hace unos días en un reencuentro guatequero Barbanza recibió el soplo de los nuevos tiempos en los sesenta. La dureza franquista se atenuaba, dentro de lo que cabe, y la oscura posguerra iba cobrando luz con el turismo, el desarrollo, los seiscientos y... la música. Todo un símbolo de vida y libertad que en Ribeira abanderaron Los Falcons. Una pandilla de «púberes» con espíritu divertido constituía, casi sin saberlo, el primer grupo musical de la comarca. De donde sólo existían dos gaiteiros de Frións, surgió una formación que, con muy buen oído, plagiaba descaradamente pero con la mejor fe a los Rolling o Los Brincos, y hacía la competencia a los míticos Tamara.