El primer golpe de efecto del magistrado fue asumir la investigación de las adjudicaciones irregulares de las Administraciones valencianas al instituto que presidía el yerno del rey.
Una testigo declara en el juicio al expresidente balear que le sorprendió «mucho» no saber nada del contrato otorgado a la agencia Nimbus por unos 4.000 euros al mes.
El expresidente del Gobierno balear reconoció que él tomó la «decisión política» de contar con el periodista para que le redactase sus alocuciones más importantes.