03 may 2002
Las pesquisas de la Guardia Civil sugieren que una muerte accidental fue homicidio
El fallecimiento de una septuagenaria hace más de un mes se atribuye a un golpe no fortuito con un hacha Lo que parecía un accidente fortuito, de limitada trascendencia penal, podrá fácilmente acabar en un caso de supuesto homicidio. La víctima, una septuagenaria vecina de la localidad de Padroso, en Calvos de Randín, que perdió la vida el pasado 25 de marzo. El sospechoso, un convecino de Rioseco, a quien la Guardia Civil, tras una laboriosa investigación, imputa la muerte de la mujer, que se produjo, según las pesquisas del equipo de policía judicial, por un consciente golpe de hacha y no por la caída casual de la herramienta, o de la rama de un carballo, como en un primer momento aparentaba.