La corporación pidió a la Xunta financiación para un plan integral de abastecimiento diseñado en el 2000 A pesar del debate y cruce de acusaciones, el pleno extraordinario de ayer en Arzúa, convocado por una moción nacionalista sobre el agua, confluyó en un punto de entendimiento entre los tres partidos. Tanto el ejecutivo, PP, como la oposición, BNG y PSOE, acordaron una solución temporal para las deficiencias de calidad que padece el servicio de aguas, además de exigirle a la Xunta de Galicia los fondos necesarios para redactar un proyecto integral de abastecimiento de aguas que está paralizado desde el año 2000.
XOSÉ GARCÍA