Las heridas de un detenido acusado de pertenecer a ETA le impiden declarar
Los funcionarios aseguran que Unai Romano se autolesionó en el calabozo y el presunto terrorista denuncia haber sido objeto de torturas Las lesiones del presunto terrorista Unai Romano Igartua, detenido la madrugada del pasado jueves en Vitoria, han impedido su interrogatorio por la Guardia Civil. Romano, que compareció en la Audiencia Nacional con heridas en el rostro y en las muñecas y con collarín, fue enviado a prisión acusado de un delito genérico de terrorismo. La Guardia Civil ha hecho saber que el detenido se autolesionó en el calabozo. La Audiencia Nacional también decretó cárcel para José Tamboleo Fonseca, el «okupa» barcelonés que ayer reconoció haber albergado en su domicilio al jefe del comando Barcelona, Fernando García Jodrá.
MELCHOR SÁIZ-PARDO