La muerte de un paciente desde Santiago a Burela provoca la denuncia de una familia de Viveiro Mientras la Justicia no habla, la decepción no puede ser mayor en la familia Pérez-Abadín. No entienden, no pueden entender, que a un paciente que ha estado internado un mes en la planta de Neurocirugía de un hospital, afectado por un derrame cerebral, y que ha evolucionado lenta, pero favorablemente, lo trasladen de repente en unas condiciones tan lamentables. Soledad, la hija del fallecido, cuenta que todo lo que rodea al traslado no tiene pies ni cabeza. Es una historia difícil, amarga, sobre todo, para una familia.
REDACCIÓN