La dura experiencia de los primeros trabajadores portugueses que vinieron a trabajar en la madera a A Mariña lucense en los años 80 y 90; «brillábannos os dentes, pero ganábamos 500 escudos ó día, aquelo era unha fortuna», cuenta José Carlos Barroso Monteiro, hoy tiene 55 años
Rocío López asegura que han acompañado desde el primer momento a la mujer y a los hijos de Abderrahim Amernis Zakri, que perdió la vida recientemente cuando trabajaba en un desguace de Barreiros