Una nueva explosión en la central nuclear presionaba a los mercados de valores, donde en este segundo día de operaciones después del seísmo el índice Nikkei, se desplomó un 10,55 %.
La mayor empresa de Japón, Toyota Motor, cuya capitalización prácticamente duplica a la segunda, mantiene suspendida hasta el miércoles la actividad en todas sus plantas del país.
Al menos 1,4 millones de hogares carecen de agua potable desde el viernes y otras 2,5 millones de viviendas están a oscuras en Aomori, Iwate, Miyagi y Fukushima.