El espíritu del voluntariado decae
El número de personas que están dispuestas a trabajar altruistamente ha descendido notablemente En Protección Civil de Meis había 80 voluntarios hace cuatro años y hoy sólo hay 20. Éste ejemplo ilustra perfectamente la situación que se está dando en las agrupaciones de toda la comarca. Cada vez hay menos personas dispuestas a realizar una labor social sin cobrar porque, según explican los responsables de estos servicios, tampoco hay un reconocimiento público a esta tarea. Los jóvenes «se cansan» y cada vez hay menos personal en las agrupaciones. Ahora ya ni siquiera queda el recurso de los objetores de conciencia, que resultaban muy útiles para cubrir los operativos de Protección Civil. Ello, unido a que cada vez se requiere un servicio más profesionalizado, hace que el voluntariado ya no resulte una fórmula eficaz.