Los equipos de rescate encontraron su furgoneta y dos cañas de pescar en los acantilados del Seixo Branco Una furgoneta y dos cañas de pescar fueron los únicos testigos del fatal accidente que costó la vida a Che Boutureira Sánchez, de 24 años y vecino de Lubre, en el municipio coruñés de Bergondo, cuyo cadáver fue rescatado ayer por la tarde en aguas de la bahía de A Coruña. Su hermano Pablo, de 29 años de edad, permanece desaparecido desde que un golpe de mar se los llevase a ambos de las rocas de los acantilados del Seixo Branco, en la localidad de Mera, en el municipio de Oleiros, mientras pescaban robalizas. Los equipos de salvamento suspendieron a última hora de la tarde de ayer el operativo de rescate en la zona.
PACHO RODRÍGUEZ