La fiesta de San Xoán resplandeció en hogueras por todos los rincones de Galicia
El solsticio de verano se celebró un año más con cacharelas, sardinas y vino tinto Toda Galicia olía ayer a humo y sardina. Los gallegos celebraron un año más una de sus fiestas más típicas, el San Xoán, colocando hogueras en ciudades, pueblos y aldeas, para iluminar la noche más corta del año. Miles de personas le dieron la bienvenida al solsticio de verano saltando cacharelas, a cada cual más grande, y comiendo sardinas asadas con cachelos mojados con vino tinto. En las playas de A Coruña, el respandlor de los cientos de hogueras hacía innecesarias las farolas del paseo marítimo y en Vigo, el típico barrio de O Berbés volvió a rebuscar en sus viejas leyendas para escenificar su leyenda mágica de la Moura Chimpona.
REDACCIÓN