El distintivo de A Compostela obliga a los vecinos a cambir constumbres arraigadas en la zona La Bandera Azul de la plaza Compostela es un orgullo para los vilagarcianos y el mejor reclamo turístico para el municipio. Nadie lo duda. Pero el distintivo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La población se ve obligada a colaborar con el Concello en el buen mantenimeinto de la playa, y eso obliga en ocasiones a variar costumbres arraigadas en los vecinos de la zona. El marisqueo en las concesiones de la playa, el uso del lavadero o las «cachadas» de San Xoán están en el punto de mira.
21 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Se acerca la noche de San Xoán y como todos los años, los vecinos de la playa Compostela se preparan para organizar sus fiestas en el arenal con cachadas incluidas. Y también como se viene repitiendo en los últimos años, el Concello advierte que están prohibidas las hogueras en la zona, recordando la necesidad de mantener en condiciones una playa que un año más lucirá orgullosa la Bandera Azul. El distintivo europeo no trajo más que ventajas a Vilagarcía. No está de más recordar que todas las guías turísticas que se precien recogen el listado de arenales con Bandera Azul y que esta garantía anima a muchos turistas a visitar la zona. Por eso hay quien dice que en una playa con este tipo de características no se puede mantener el marisqueo, que tampoco es de rigor que haya un pilón en el que se lava la ropa y por supuesto, que las cachadas de San Xoán están descartadas de la zona. Opiniones que en más de una ocasión han herido la sensibilidad de los vecinos de la zona, que quieren mantener las costumbres y tradiciones arraigadas en torno al arenal. La polémica está servida un año más. Mañana arderán las hogueras por todo el municipio y la Policía Local mantendrá su vigilancia en la playa, como en otras zonas del municipio. Además de mantener el arenal en condiciones, el dispositivo tiene por objetivo principal velar por la seguridad de los ciudadanos. Por eso se incrementará la vigilancia y se recuerda a los vecinos que las hogueras deben estar lejos de las casas y de los cables eléctricos, que se deben evitar materiales inflamables y controlar que, una vez finalizada la fiesta, el fuego quede apagado.