«La decisión está tomada y la orden dada», dijo ayer el alcalde al anunciar la rectificación en el Plan de Urbanismo de Ourense Los aires del «knick boxing» soplaron en Os Remedios pero antes hicieron escala en el salón de plenos del Concello. Golpes, amagos arbitrales y gradas entregadas en un asalto -dialéctico, claro - volvieron a subir al «ring» municipal al PXOM. Para la primera ofensiva Sánchez Vidal empleó un revés: las declaraciones con las que Cuíña «fixo recuar» a Cabezas, la semana pasada. El alcalde no dudó en poner contra las cuerdas al nacionalista. Con el espectáculo servido, el público saltó a la cancha. Los vecinos del Couto se dividieron en dos bandos, el día en que el concello garantizó que sus casas se quedan como están.
R. N.