Dos cazas F-18 han salido esta mañana de la base aérea italiana de Decimomannu para contribuir al mantenimiento de la zona de exclusión aérea establecida por Naciones Unidas en el espacio aéreo libio. Los rebeldes se niegan a dialogar con Gadafi y el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia para tratar la crisis libia.