El buque, de bandera chipriota, fue secuestrado por piratas frente a las costas de Togo el pasado 14 de septiembre. Los tres gallegos podrían estar en casa martes o miércoles.
Se confía en que, como otros diecisiete casos ocurridos en lo que va de año, los tripulantes sean liberados porque los secuestradores sólo pretenden robar la carga.
El Gobierno de Filipinas había asegurado esta madrugada que los 23 tripulantes del petrolero están sanos y salvos, incluidos los cinco españoles a bordo. La naviera sigue sin tener noticias sobre la situación del buque.