La crecida del Tambre a causa del temporal afectó a numerosas zonas de Ames y Val do Dubra Que el Tambre es un río más que caudaloso ya lo cantaron Los Tamara en los años setenta. Pero en los dos últimos días, el temporal refrescó la memoria a los vecinos, que siempre han vivido con la mosca detrás de la oreja, preocupados por el hecho de que una crecida pueda interferir seriamente en sus vidas. La familia Berdullas, de A Ponte Vella, en Ames, es una de las que resultó más afectadas. Pero el viento y la lluvia se dejaron notar en toda la comarca, con inundaciones, árboles caídos, accidentes de tráfico y mucho trabajo acumulado en poco tiempo para los servicios de emergencia. En Bertamiráns la cosa aún estuvo peor.