El plan de Acebes, ante el cual el PSOE se muestra escéptico, trata de combatir los reiterados cambios de nombre de la antigua HB El ministro de Justicia, Ángel Acebes, explicó ayer que el Gobierno, totalmente de acuerdo con el PSOE, quiere que se pueda disolver, mediante resolución judicial, un partido político por mantener y defender comportamientos antidemocráticos y contrarios al orden constitucional, aunque los mismos no estén tipificados como delito penal. Una vez que el partido político haya sido disuelto por un tribunal, no podrá tener sedes ni presentarse a las elecciones y sus cargos electos tendrán que marcharse al Grupo Mixto o similar, y además no podrán concurrir a las siguiente elecciones con siglas que representen los mismos ideales.
RAMÓN GORRIARÁN