El luso se marcha con 26 derrotas en 56 partidos, una pésima planificación deportiva y un ligero superávit en lo económico generado por las ventas de dos canteranos, Brais y Gabri
El equipo vigués llega al parón con once jornadas en descenso, con una alarmante falta de identidad en el juego y con el rendimiento del plantel bajo mínimos