Los distribuidores aceptan que los gastos de las vacas locas los paguen los consumidores
Organizaciones ciudadanas califican de «irresponsable» la propuesta del Ministerio de Agricultura de endosarles el coste de la EEB El Gobierno quiere que los consumidores financien la lucha contra la EEB, cuyos fondos pretende recortar en un 93% en el 2002, y encontró ayer el primer apoyo a su propuesta. La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) anunció su disposición a que el precio final de la carne se incremente hasta siete pesetas (0,04 euros) por kilo, y tanto las grandes superficies como las industrias y los mataderos reconocieron que tendrán que repercutir en el consumidor el coste de la eliminación de los materiales específicos de riesgo (MER), que hasta ahora se costeaba con cuantiosas ayudas estatales.
FERNANDO PASTOR