Fue el ensayo más costoso, 115 millones de euros, y complejo, ya que al cohete llevaba incorporado tres señuelos La sexta prueba del controvertido sistema de defensa antimisiles estadounidense, la más compleja hasta la fecha, que consistió en la destrucción de un «misil señuelo» lanzado desde California, se realizó con éxito. «La prueba es un paso fundamental en el desarrollo de nuestro agresivo programa de pruebas», señaló el Pentágono en un comunicado. De los seis ensayos realizados desde 1999, el de la noche del viernes ha sido el cuarto llevado a cabo con éxito y el más complejo, ya que, por primera vez, el «misil atacante» ha incorporado tres señuelos, en lugar de sólo uno como en las pruebas anteriores del Pentágono.
NATALIA MARTÍN CANTERO