La prensa portuguesa aplaude la capacidad de Belmiro de Azevedo para sacar fruto de la competitividad entre las autonomías españolas El mismo día que la Xunta de Galicia anunciaba que haría a Sonae una nueva oferta, esta vez «inmejorable», para trasladar la vieja fábrica de Tafisa-Pontevedra y calmar los ánimos de su dueño, el magnate portugués Belmiro Mendes de Azevedo, la Junta de Andalucía también movía ficha. El día 2, en Santiago, las consellerías de Industria, Política Territorial, Economía, UGT y CIG, el Concello de Pontevedra y el comité de empresa crearon un equipo de trabajo institucional; en Sevilla, el Gobierno andaluz anunció la concesión de una ayuda de 5,2 millones de euros (865,21 millones de pesetas) para Tafisa-Linares.
REDACCIÓN