Aprimeros de octubre la Casa de Alba va a contar con un nuevo duque consorte. Cayetana Fitz-James Stuart y Silva se va a salir con la suya en contra de la opinión de sus hijos, como era de esperar conociendo la personalidad, el carácter, la libertad y el carisma de los que ha hecho gala toda su vida. La aristócrata ha cedido, teniendo antes que repartir su patrimonio entre sus herederos, o sea entre sus hijos y su nieto mayor. Solo conserva el usufructo. Dicen que el funcionario Díez dejará de serlo para ser Alfonso Díez, duque de Alba, dicen que ha renunciado a todo, pero algo hay que la ley le concede y que resulta irrenunciable. Suene el brindis de La Traviata y brindemos por estos novios, que han tenido todo menos paz y polémica. Un viaje de novios al reino de Sirikit y Bhumibol les espera. ¡Felicidades!