La crisis redujo este año el número de aeronaves participantes
25 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La playa de Samil colgó ayer el cartel de completo. Por una parte, se confirma el extraordinario reclamo que supone el Festival Aéreo y, por otra, la escalada del mercurio en los termómetros, abarrotó el arenal desde primera hora de la mañana. También a esta exhibición, que ayer cumplió su edición número nueve, ha llegado la crisis, lo que se tradujo en menos aeronaves y pilotos participantes y, por tanto, menor tiempo de espectáculo. Los asiduos echaron en falta especialmente la presencia de la Patrulla Águila, agrupación que ya muchos consideran como de casa. «El próximo año volverá», garantizó el alcalde.
Las estrellas en esta ocasión fueron las patrullas Aspa y Papea, de helicópteros la primera y acrobática paracaidista la segunda que, junto con el F-16 de la Fuerza Aérea Holandesa, el italiano Luca Salvadori y su avión de madera, el español Ramón Alonso y la portuguesa Diana Gomes, recibieron los mayores aplausos.
Piloto comercial de profesión y acróbata de vocación, la joven Diana (27 años) es una de las contadas mujeres que realiza este tipo de exhibiciones. Cuando era niña soñaba con ser astrofísica, pero a los 18 se puso por primera vez a los mandos de una nave y desde los 21 forma parte la plantilla de pilotos de la compañía Sata.
Las otras cuatro mujeres protagonistas de la jornada fueron las paracaidistas Rebeca, Teresa, Candi y Esther que, pese a que la velocidad del viento, prácticamente al límite, no les facilitó la tarea, lograron hacer diana.