La combinación genética de dos bacterias causó el brote alemán

r. romar, sergio lópez A CORUÑA, LUGO / LA VOZ

SOCIEDAD

El intercambio de ADN le confiere una mayor toxicidad y resistencia

03 jun 2011 . Actualizado a las 09:27 h.

La infección bacteriana que mantiene hospitalizadas a más de 2.000 personas en Alemania y en otros cinco países europeos y que se ha cobrado 18 vidas -17 en Alemania y una en Suecia- no solo está lejos de ser controlada, sino que cada día que pasa aumenta la confusión, no solo en cuanto al origen del foco, aún desconocido, sino sobre la propia naturaleza del agente patógeno. Ayer mismo se conoció que el agente infeccioso es un cruce entre dos variantes de la bacteria. O, lo que es lo mismo, se ha producido una recombinación genética entre ambas que ha dado lugar a un nuevo tipo, más agresivo y más tóxico.

«Se trata de una combinación de genes nunca vista y que nunca antes se había visto en un brote», explicó el portavoz de la OMS en Ginebra, Gregory Hartl. Según la información facilitada por el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades, se trata del serotipo O104:H4, del que ya se había hablado en los últimos días, pero correspondiente a una variante distinta fruto del intercambio genético entre las bacterias, una de ellas del tipo O104 que se aisló en Corea en el 2005, que ha dado lugar a componentes nuevos con mayor capacidad para producir toxinas.

Científicos de la Clínica Universitaria de Eppendorf, de Hamburgo, que secuenciaron el genoma de la bacteria en colaboración con un equipo chino, incluso señalaron que se trata de una variedad distinta a todo lo conocido. Este extremo, sin embargo, fue desmentido por la Organización Mundial de la Salud, quien precisó que «ha sido vista en casos esporádicos, pero muy raros». Sobre lo que no hay discusión es sobre su elevada toxicidad y mayor capacidad de permanencia en el intestino. «Ha habido una recombinación genética a partir de dos cepas. A partir de ahí ha surgido otra dentro del cuerpo de un ser vivo, aunque no sabemos si ha sido en el de un animal o en el de un humano», explica Jorge Blanco, director del laboratorio español de referencia de E. coli, cuyos análisis descartaron que los pepinos españoles estuvieran en el origen de la infección.