Un hostelero lucense echó a un cliente que protestó porque se estaba fumando, y en Vigo cortaron una calle
12 ene 2011 . Actualizado a las 09:47 h.Cada vez hay más hosteleros españoles que, bien en grupo o de forma individual, se enfrentan a la nueva normativa antitabaco. Los sucesos, aunque puntuales, forman un rosario que recorre todo el país, de Lugo a Valencia, de Vigo a Valladolid. Por mucho que el presidente del Gobierno se sorprenda de que estas insumisiones sean noticia -tal y como dijo el lunes en una entrevista televisiva- lo cierto es que en todos los medios saltan historias más o menos anecdóticas o serias sobre cómo sortear o incluso enfrentarse a la ley que prohíbe fumar en todos los establecimientos hosteleros del país.
En Galicia, Lugo acapara el titular principal, ya que en un local de la provincia -la asociación de hosteleros, que informó del hecho, no ha querido determinar dónde exactamente- el propietario echó a la calle a un cliente que le recriminaba que allí se estuviese fumando. El cliente cursó inmediatamente una denuncia por lo ocurrido. En Vigo, por su parte, una treintena de clientes y dueños de establecimientos de Coia y Bouzas cortaron ayer la calle Tomás Alonso como protesta.
Aunque ayer el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, explicaba a Efe que la colaboración de las comunidades autónomas es «absolutamente positiva», incluso en la Comunidad Valenciana y Andalucía ?-donde se están dando más problemas de insumisión-, en Cabra (Córdoba) una cervecería se enfrenta a un expediente sancionador que le puede suponer hasta 600.000 euros por una falta muy grave. El dueño del local recibió un requerimiento de la Junta para que «retire los carteles que incitan al consumo de tabaco» y coloque los que prohíben fumar. A pesar del riesgo de multa, el hostelero dijo a Efe que no depondrá su actitud y se podrá seguir fumando en su local, aunque sí retirará los carteles en los que se manifiesta el incumplimiento de la ley y exhibirá los que prohíben fumar.
En Valladolid, por su parte, un hostelero ha convocado para el próximo viernes una concentración que inicialmente no cuenta con el apoyo de la asociación provincial del ramo, ya que la consideran precipitada. El dueño del local ha utilizado Facebook y carteles para anunciar su protesta.
Un parado por cada bar
Otros hosteleros, como el dueño de un restaurante de Valencia y otros seis empresarios, proponen que cada local eche a un empleado a la calle para presionar al Gobierno y que cambie la ley. El citado restaurador valenciano, que calcula que ha perdido un 60% de la recaudación diaria con la normativa, dice que esperará a finales de mes para despedir a uno de sus camareros.
Sin embargo, este miedo inicial podría no tener tan graves consecuencias si se hace caso a uno de los grandes impulsores de la ley, Elisardo Becoña, catedrático de Psicología Clínica de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Para este experto, «en dos o tres meses los hosteleros estarán encantados» con los resultados de esta normativa, que «para nada les perjudicará», según explicó a Efe. Para Becoña, «muchos fumadores quieren dejar de fumar y una parte lo conseguirán. Esa gente irá a la cafetería y también lo harán aquellas personas que hoy no van porque no soportan el humo y salir con sus ropas oliendo a tabaco».