Ecobola de lavado: ¿milagro o bluf?

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

La OCU pone en entredicho la eficacia de un artilugio de moda que minimiza el uso del detergente y que llegó a España de la mano de una empresa de Vigo

15 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) asegura que es como lavar a mano, mientras algunas empresas comercializadoras han llegado a proclamar incluso el final del detergente. En espera de un estudio científico -por ahora son empíricos- que ayude a despejar dudas, cabe preguntarse si la ecobola, que se comercializa con éxito en España desde el 2007, es la revolución de la lavadora o simplemente un bluf.

La teoría dice que la fricción de los fragmentos de cerámica contenidos en el interior de la ecobola cambian las propiedades del agua y consiguen un efecto similar al del detergente. Pero los consumidores españoles han sometido el invento (coreano, para más señas) a diversas pruebas que arrojan conclusiones escépticas.

Como esta: «La ecobola o bola de lavado, que se vende con distintas marcas (Irisana, Ecobola, Biowashball, Okoball, Interfibra, Zeo Wash, Wellos?.), promete un lavado eficaz sin emplear detergente. Nuestras pruebas han comprobado que sus resultados son muy similares a los que se obtendrían lavando solo con agua».

La OCU analizó el modelo Irisana IR20, la más vendida en España (a 39,50 euros), «sometiéndola a las mismas pruebas de eficacia que al resto de detergentes, con idéntico programa de lavado y en una máquina concreta», con estas conclusiones:

«A 30 grados, los resultados de eficacia con detergente son mucho mejores en general. Las manchas vegetales y las de grasa son las que mejor se eliminan con la ecobola, aunque salen mucho mejor con detergente. Altroconsumo probó en Italia la Biowashball a 40 grados, comparándola con un detergente en polvo y con un lavado solo con agua, y los resultados de la ecobola fueron idénticos a los obtenidos sin añadir nada a la lavadora».

En resumen, los consumidores sostienen que «los resultados de la ecobola están lejos de los que se consiguen con el detergente. Su eficacia -prosiguen- podemos atribuirla a la acción mecánica de la lavadora y a la temperatura del agua, por lo que usar este producto es prácticamente lo mismo que lavar solo con agua».

Grupo Irisana es una empresa de Vigo que importa de Corea desde abril del 2007 la ecobola más vendida en España. Su punto de vista sobre la eficacia del producto difiere radicalmente del de la OCU.

«Tenemos ensayos que, por supuesto, acreditan lo que vendemos, que hace muchos años que funciona con éxito en países como Alemania», contraargumenta Juan Andrés Fernández, gerente de Irisana.

Fernández sostiene que su mayor desencanto es precisamente «el estudio de la OCU», y recuerda que «si una mancha se hace con barra de labios tampoco sale con un detergente normal».

Añade que tienen «muchos clientes que se han dado de baja de la OCU», en desacuerdo con sus conclusiones, y habla de «sectores interesados» en que la ecobola no se venda bien. «Fuimos los primeros en introducirla en España a nivel comercial, en abril del 2007, y optamos por una comercialización de proximidad, en pequeñas tiendas, renunciando a grandes superficies que se molestaron por eso».

En consecuencia, estas empezaron a traer «de China ecobolas que no siempre son de calidad y que a veces incluso se abren, poniendo en riesgo la propia lavadora». Fernández admite «un exceso» en la publicidad, pero asegura que, «aunque no sustituye en todos los casos al detergente, sí limita su uso un 75%».

Y ante tal disparidad de criterios, ¿qué opinan los técnicos? Responsables del Servicio Técnico Méndez, de A Coruña, probaron por su cuenta la ecobola con la siguiente conclusión: «A nosotros nos parece que no funciona. No nos gusta, aunque en ciudad la ropa, no demasiado sucia, puede que salga bastante limpia por la propia acción del agua».