El Ministerio de Medio Ambiente premió veinte proyectos españoles con firma femenina
24 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Ser mujer y vivir en el mundo rural parece algo totalmente contradictorio con una empresa innovadora y de desarrollo sostenible. Sin embargo, un premio estatal ha demostrado precisamente que, bajo esa aparente invisibilidad, laten muchos proyectos interesantes y, lo que es mejor, eficaces.
El Ministerio de Medio Ambiente entregó recientemente los Premios de Excelencia a la Innovación para Mujeres Rurales, y de estos veinte galardones cuatro recayeron en Galicia. Son otras tantas iniciativas que, regidas por mujeres -en todo o en parte-, intentan superar las trabas iniciales y ofrecer opciones de trabajo reales desde el mundo rural.
Se premiaron diferentes proyectos: una factoría que recoge y envasa algas para alimentación, siguiendo un modelo más o menos tradicional de negocio; una empresa que explota una finca para cultivar hierbas aromáticas, a partir de las que se hacen desde infusiones a aceites, como opción más ecológica; un proyecto multiempresarial respaldado por la Fundación Paideia, en el que se unifican los esfuerzos de firmas dedicadas al turismo en la comarca de Sar-Barbanza; y una iniciativa que une el conocimiento y las ganas de trabajar de un grupo de personas con las tecnologías para evitar que el mundo rural se quede sin habitantes.
Las responsables de estas cuatro iniciativas vieron cómo tantos años de dura y callada labor tenían su reconocimiento, económico y mediático, en los galardones que recibieron recientemente en el Ministerio de Medio Ambiente.