El próximo sábado, Enrique Ponce será el encargado de inaugurar la feria taurina de Pontevedra. Veinticuatro horas antes de conocerse el resultado de la votación del Parlamento catalán, el matador granadino concedió una entrevista a La Voz en la que abordó la prohibición de las corridas en esta comunidad y reconoció que hasta la fecha «había sido muy optimista».
-¿Cómo lo ve ahora?
-Siempre había pensado que la cordura llegaría y que este tema, que va más allá de lo que es la importancia del toro en sí, tiene unos tintes políticos más fuertes de lo que mucha gente pueda pensar. Creo que el nacionalismo catalán quiere ganar una batalla en contra de lo que es España y ven a los toros como la fiesta mítica, la más arraigada en España. Por ahí van los tiros cuando quieren lograr esta prohibición.
-¿Cree que habrá vuelta atrás?
-Siempre pensé que habría sentido común por parte de los políticos. Aunque la iniciativa fue de Esquerra, que digamos que es el corazón del nacionalismo en Cataluña, siempre creí que CiU y el Partido Socialista Catalán no permitirían que esto sucediera. En el último momento, en vez de votar en bloque como partido, el voto fue independiente y el PSC se ha lavado las manos. Es una humillación a la sociedad catalana en toda regla, porque ante todo está la libertad y Cataluña siempre ha sido estandarte de la libertad, de la defensa de la democracia. Prohibir una fiesta taurina con el arraigo cultural que tiene me parece un atropello a la democracia y al derecho. Creo que va a haber una respuesta frente a esta abolición.