El Vaticano protestó por la profanación de las sepulturas, en las que los agentes introdujeron una cámara
26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Fiscalía de Bruselas decidió ayer mantener el cargo de atentado contra el pudor en la investigación abierta a la Iglesia católica de Bélgica por la supuesta ocultación de casos de pederastia, pero desestimó la acusación de asociación de malhechores que se había presentado.
Así lo aseguró en declaraciones a la agencia Belga el portavoz de la Fiscalía, Jean-Marc Meilleur, un día después de que agentes de policía y funcionarios judiciales registraran durante horas la sede del Arzobispado de Malinas-Bruselas, la catedral próxima y la vivienda personal de un cardenal y ex arzobispo en busca de posibles documentos incriminatorios.
En el marco de los registros, los investigadores abrieron parcialmente dos tumbas de antiguos cardenales situadas en la catedral, lo que ha provocado la «indignación» del Vaticano, que ha hecho público un comunicado para expresar su «estupor» por el modo en el que se llevaron a cabo las pesquisas.
«Trabajos» en el sepulcro
Según medios belgas, los agentes habrían introducido una cámara para inspeccionar las tumbas, en las que se sospechaba que podían esconderse documentos.
Meilleur confirmó ayer la apertura de una tumba en la catedral, que se habría producido por indicación de un miembro del personal que trabaja en el templo, quien informó al juez instructor de que recientemente se habían efectuado trabajos en un sepulcro. Los investigadores, según el portavoz de la Fiscalía, no encontraron ningún documento en la catedral.
Por contra, se incautaron de 475 expedientes, ordenadores, cedés y deuvedés en otras dependencias de la Iglesia belga inspeccionadas.
El registro en la sede del Arzobispado, la mayor circunscripción administrativa de la Iglesia católica belga, se realizó de forma simultánea a una reunión de la Conferencia Episcopal nacional, a la que asistía el nuncio apostólico.
Retenidos durante el registro
Los responsables eclesiásticos fueron retenidos durante horas mientras se llevaba a cabo la investigación, algo que el arzobispo de Malinas-Bruselas, Andre-Joseph Léonard, calificó ayer de «un poco excesivo».
Andre-Joseph Léonard opinó que la incautación de ordenadores utilizados para la contabilidad y la administración es «desproporcionada», pero señaló que «la Justicia hace su trabajo».