El viento lleva ahora la amenaza de la marea negra a las costas de Florida

Mira Oberman

SOCIEDAD

BP podría tener que abonar indemnizaciones de 8.000 millones de dólares si el petróleo llega finalmente a tierra

04 may 2010 . Actualizado a las 09:59 h.

Las condiciones atmosféricas favorables de ayer brindaron nuevas esperanzas a los equipos de trabajo que intentan contener la marea negra en el golfo de México, pero el cambio en la dirección del viento podría desviar el vertido hacia las playas de Florida. Un día después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, visitara la costa de Luisiana, el clima parece colaborar con los equipos de trabajo que intentan contener el derrame de petróleo causado por la explosión y posterior hundimiento de una plataforma petrolera el 22 de abril.

Pero los cambios en la dirección del viento ponen en peligro las playas turísticas de Florida y las autoridades planean abrir una segunda base aérea para salidas de emergencia. El último informe de la Guardia Costera señala que el petróleo no ha alcanzado hasta el momento las costas estadounidenses, aunque este fin de semana no se pudo sobrevolar el territorio debido al mal tiempo. «No se prevé ningún impacto de la marea negra en las costas de Florida hasta el próximo miércoles», aseguró el Departamento de Protección Medioambiental de Florida.

Obama habló el domingo de un «desastre ambiental sin precedentes» y señaló que podría dañar seriamente la economía y el medio ambiente de los estados del golfo. El domingo quedó prohibida la venta de pescado en la zona afectada durante diez días por los riesgos sanitarios.

En la actualidad, el coste de la misión puesta en marcha para frenar el avance de la mancha asciende a unos 6,5 millones de dólares al día (4,9 millones de euros). Tampoco está claro a cuánto se elevarán las indemnizaciones, que BP pagará de sus propios fondos.

En el diario británico Financial Times , el experto Neil MacMahon, del grupo Stanford Bernstein, calculó que la factura a pagar por Bristih Petroleum, incluidas indemnizaciones a los sectores de la pesca y el turismo, podría ascender hasta los 8.000 millones de dólares.

BP utiliza seis robots submarinos que intentan cerrar la válvula del pozo submarino. Además, la compañía ha comenzado a perforar pozos de seguridad para reducir la presión e inyectar un revestimiento para tapar definitivamente el pozo. La gigantesca estructura que construyen los ingenieros para contener el derrame podría estar instalada en el plazo de seis a ocho días.

Los precios del petróleo siguieron aumentando ayer, como consecuencia del derrame en el golfo. Un barril del estadounidense costaba 86,68 dólares, 53 centavos más.