Un arquitecto gallego inventa un sistema modular que sirve para jugar y como soporte pedagógico universitario
SOCIEDAD
El ingenio permite la creación de gran cantidad de figuras diferentes
19 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Fermín Blanco se le encendió la lámpara de las ideas en las exposiciones sobre arquitectura que organizaba su estudio. «Empezamos a utilizar cajas de marisco como piezas modulares de construcciones en las muestras quee organizábamos, pero, obviamente, no encajaban bien, ya que -dice con ironía- estaban hechas para el marisco y no para las exposiciones». Pero fue el primer paso de Fermín en la creación del denominado sistema Lupo, que consiste en un set de piezas básicas con formas y dimensiones proporcionales de modo que permiten gran cantidad de combinaciones. «El primero lo construimos hace un par de años, como una herramienta compuesta de siete piezas diferentes», señala.
El origen del sistema es su uso como instrumento didáctico, e incluye el juego como medio de aprendizaje. Las actividades que plantea el Lupo fomentan los contenidos que tienen que ver con el equilibrio, además de proporcionar retos intelectuales al usuario que estimulan sus habilidades de coordinación, memoria, sociabilidad y creatividad. «Es una herramienta didáctica que de adapta a diferentes grados de edad, y que hemos utilizado en experiencias con grupos sociales muy distintos: desde niños que viven en las chabolas hasta estudiantes universitarios», argumenta. Algunas de estas experiencias se pueden ver en la web dedicada al invento (www.sistemalupo.com), que ofrece vídeos como el trabajo llevado a cabo por los estudiantes de arquitectura de la universidad de San Sebastián, que construyeron una réplica de un edificio del arquitecto Luis Peña Ganchegui en un homenaje a este profesional.
Producción industrial
La buena aceptación que hasta ahora ha tenido el sistema Lupo en las librerías especializadas en arquitectura en donde se distribuye ha provocado que el estudio de Fermín Blanco haya encargado la producción industrial del denominado Ecolupo, que presenta en un pequeño estuche de madera las piezas de este juguete en un formato más adecuado para la diversión casera. «En el estuche incluimos siete figuras que sus usuarios pueden construir, pero nos están llegando a través de la página web figuras nuevas que salen de la imaginación de la gente», explica un Fermín que ahora encara una nueva versión del sistema Lupo. Esta vez será en formato digital.