La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) ha calculado que cada niño español recibirá de media 166,30 euros en juguetes, de los que 93 serán entregados en su casa y el resto en las de abuelos, tíos y otros parientes.
De hecho, según la agrupación del sector, cada hogar español pedirá esta Navidad juguetes por unos 190 euros, en los que se engloban niños propios y ajenos (46 euros por crío en este último caso). En número de juguetes, en cada familia habrá -bien en Nochebuena, bien en Reyes, o en ambos- unos seis juegos, de los que la tercera parte saldrán fuera. Los críos recibirán casi diez juegos en total.
Estas cifras, como suele ser habitual, son medias hechas entre todos los niños, tanto en edad como en condición social. La experiencia demuestra que los más pequeños tienen juguetes más baratos y llegar a ese tope de 166 euros requiere un montón de regalos, pero en cambio hay dificultad para amoldarse a un presupuesto tan limitado cuando los niños pasan de cierta edad o piden una consola.
Los comerciantes saben que en estas fechas las familias suelen apretarse el cinturón en otros capítulos, pero no con los pequeños. Además, la percepción general es que los precios se mantienen estables con respecto al año pasado, aunque desde Facua consideran que no en los niveles suficientes: «Un total de 47 de los juguetes analizados por Facua -explican desde la organización- también fueron incluidos en el estudio que se realizó en el 2008. De ellos, quince se venden al mismo precio y solo uno ha descendido su importe en un 23%». El resto, nada menos que 31, «han incrementado sus precios en una media del 3,6%», con ocho que subieron más de un 10%.
Lo que sí destacan en Facua es que los precios de los juguetes más habituales, los más reconocibles, apenas varían de una superficie comercial a otra: el 60% tienen diferencias que no superan el 2% del precio.
Tradicionales
Para la AEFJ, la mayor parte de los regalos tendrán un componente tradicional. Nada menos que el 75% de los consumidores optan por los entretenimientos clásicos, frente al 15% que cuentan con adquirir alguno electrónico, algo frecuente si el destinatario del juguete tiene de siete años en adelante.