24 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Lo dijo la Reina y no hay más que hablar. Yelena Isinayeba subió al escenario del teatro Campoamor, reverenció a Doña Sofía y esta se volvió a uno de sus acompañantes en el palco para exteriorizar lo que todos pensaban. «¡Qué guapa!». Veredicto, que además de real, resultó ser unánime. Era un gran día para la pertiguista rusa y lo dio todo. Se enfundó en un traje de noche color «nude» con volantes, pedrería y encajes.
Impresionante escote dorsal y aún más tremenda la musculatura posterior, toda ella, que exhibió para entusiasmo de los cámaras y fotógrafos. Diamantes en las orejas y más brillos en las sandalias.