La publicidad que TVE dejará de emitir desde el 1 de enero de 2010 no repercutirá en las cadenas autonómicas o privadas, que verán cómo sus ingresos solo aumentan en tres décimas en los próximos cinco años. Los anuncios perdidos se repartirán entre varios soportes o se dejarán de emitir, según el informe GEMO de la consultora PricewaterhouseCoopers. El estudio considera que cuatro de cada diez spots tendrán acogida en otras televisiones; otros dos o tres irán a Internet y a la prensa escrita (tanto periódicos como revistas) y el resto se perderán.
Sin embargo, se abre un campo de incógnitas debido a la implantación de la TDT. «La audiencia se fraccionará y se convertirá en una dura competidora para los canales de suscripción» vaticinó el responsable de Telecomunicaciones, Tecnología y Medios, Manuel Martín Espada.
La televisión de pago, por su parte, también sufrirá su particular crisis: crecerá la contratación de paquetes básicos pero no los premium y el pago por visión. En cuanto a otros sectores, las industrias de la radio y la publicidad exterior y la edición de revistas, que retroceden un 1,7% y un 0,7% de media anual acumulada respectivamente, son unos de los segmentos con peores expectativas de negocio para el próximo quinquenio. El informe incide en que el futuro pasa por la digitalización para buscar más eficiencia hacia un usuario que cada vez es más tecnológico.
Prensa y videojuegos
La responsable de la consultora de prensa, Virginia Arce, indicó que la publicidad de inmobiliarias y automóviles perdida ha emigrado a televisión y la Red. «La edad media del lector es de 44 años y en aumento. No se atrae a nuevos», explicó Arce. En el 2011 tocará suelo, para iniciar una lenta recuperación al año siguiente.
Pero los grandes vencedores en estos años convulsos son Internet y los videojuegos. El mercado de acceso a la red crecerá una media de 6,4% y será la única industria que a partir del 2011 registrará incrementos de dos dígitos hasta el 2013. Este fuerte incremento, según los analistas, se debe al incremento de la conexión de banda ancha en los hogares españoles.