El Papa ordena que se investigue la actividad de los Legionarios de Cristo

Juan Lara

SOCIEDAD

La inspección llega solo dos meses después de conocerse que Marcial Maciel tuvo una hija

01 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Benedicto XVI ha ordenado una inspección a la Legión de Cristo, la congregación fundada por el fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel, investigado por abusos sexuales durante décadas contra seminaristas y del que recientemente se ha sabido que tuvo una hija con una amante.

La inspección, «visita apostólica» en el argot de la Iglesia católica, fue confirmada ayer por los Legionarios, quienes precisaron que el Vaticano los avisó de esta en una carta del cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, con fecha de 10 de marzo, al actual líder de la Legión de Cristo, el sacerdote mexicano Álvaro Corcuera.

Bertone informó a Corcuera de que la inspección la realizará «un equipo de prelados» y afectará a todas las instituciones de la congregación. Y precisó que la inspección es «de fundamental importancia» y hay que verla «con amplitud de miras y limpio corazón».

«El Santo Padre, consciente de los altos ideales que os animan y de la entereza y espíritu de oración con que están afrontando las actuales vicisitudes, os alienta a seguir buscando el bien de la Iglesia y de la sociedad, mediante las iniciativas e instituciones que les son propias», agregó Bertone en su misiva.

De momento se desconoce la fecha de la inspección, pero, según los Legionarios, será probablemente después de Pascua y durará varios meses. La inspección a las instituciones de la poderosa congregación se ha anunciado dos meses después de que los Legionarios de Cristo confirmaran que Maciel -fallecido en el 2008 a los 87 años- tuvo una amante con la que concibió un hijo, al parecer de sexo femenino, y después de que en el 2006 Benedicto XVI lo castigara por abusos sexuales contra varios seminaristas. La doble vida del sacerdote Maciel «sorprendió, entristeció y desconcertó» a los Legionarios. Tras la misiva de Bertone, el 29 de marzo Corcuera escribió a todos los Legionarios una carta en la que les comunicó la iniciativa ordenada por Benedicto XVI.

«He agradecido cordialmente al Pontífice esta ulterior ayuda que nos ofrece para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador, que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe concluida en el 2006, y los que han salido a la luz recientemente», escribió el mexicano Corcuera. El sucesor de Maciel agregó que están «profundamente apenados» y piden perdón a quienes se hayan sentido lastimados por las acciones del fundador.

Las investigaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe a las que se refirió Corcuera se realizaron cuando su prefecto era el cardenal Joseph Ratzinger, el actual Papa.

Tras numerosas indagaciones, el 19 de mayo del 2006 Ratzinger, ya Benedicto XVI, exigió a Maciel que renunciara «a todo ministerio público» de su actividad sacerdotal y llevara una vida retirada de rezos y penitencias. La medida supuso un giro respecto a lo que se venía haciendo hasta entonces, donde se imponía el silencio o el alejamiento, incluso en los casos en que se verificaba que había habido abuso.

En dieciocho países

La Legión de Cristo fue fundada en México en 1941 por Maciel. Hoy, 68 años después, cuenta con casi 900 sacerdotes y 3.000 seminaristas y está establecida en 18 países. También tiene 70.000 miembros de la Asociación Regnum Christi (laicos). Entre sus centros, destacan el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, en Roma, así como dos seminarios internacionales, en Roma y en São Paulo.