El Chuac abre la primera aula con robots de un hospital en España

La Voz

SOCIEDAD

Simuladores de última generación servirán para la instrucción de personal sanitario y de emergencias

27 mar 2009 . Actualizado a las 10:32 h.

El Complejo Hospitalario Universitario A Coruña inauguró ayer el Centro Tecnológico de Formación -el primero de España basado en la simulación y la robótica integrado en un hospital- para el entrenamiento y la enseñanza de personal sanitario y de servicios de emergencias.

Creado sobre la unidad de cirugía experimental del centro, las instalaciones, de 700 metros cuadrados, destacan por la sofisticada dotación tecnológica de recreación con la que cuentan, en la que se incluyen no solo tres simuladores de cirugía, entre ellos el único de artroscopia en la red sanitaria pública, sino también maniquíes robóticos que reproducen fielmente las reacciones del organismo humano. Se trata de robots de silicona con un complejo dispositivo electrónico, de modo que parpadean, respiran, sudan, incluso se quejan, sufren paradas cardíacas y hasta responden a los fármacos como lo haría un cuerpo humano.

«Esto cambia completamente la enseñanza y la forma de aprender medicina», subrayó José García Buitrón, gerente del Chuac, quien destacó la importancia de su vinculación con el hospital. Los otros dos centros de estas características que hay en España dependen de la Facultad de Veterinaria de Cáceres y del parque tecnológico de Ciencias de la Salud de Granada.

«Los primeros gran beneficiados serán los médicos y el personal del propio hospital ya formado y, sobre todo, los residentes», subrayó Javier Aguirrezabalaga, coordinador de formación, quien recordó que el centro coruñés es el séptimo mejor valorado por los alumnos que aprueban el mir e inician la especialidad. «Ahora pedirán más venir aquí», dijo.

«Las clases magistrales se han terminado», resumió Alberto Centeno, coordinador técnico del centro, antes de subrayar la importancia de que «la gente pueda aprender de sus propios errores, pero con maniquíes, no con personas». Aludió además a la reducción, que cifró en un 70%, de la experimentación con animales.

De los 800.000 euros de inversión total, la mitad se ha destinado a dotación, a la que se han incorporado los dos simuladores donados por Amancio Ortega para endoscopia y laparoscopia. Tres de los maniquíes, un hombre de 70 kilos de peso, un bebé de seis meses y un recién nacido, son piezas de última generación de tecnología noruega cuyo coste ha superado los 120.000 euros. Solo existe otro modelo igual en la Facultad de Medicina de Barcelona.