El retorno temporal de los emigrantes cuadriplica el censo

La Voz

SOCIEDAD

11 ago 2008 . Actualizado a las 18:06 h.

El municipio ourensano de A Veiga es el de mayor extensión de la provincia y uno de los más despoblados. La emigración se cebó con el concello, pero cada verano el retorno de los que se fueron en busca de trabajo hace que el censo habitual -unos 800 residentes- se multiplique por cuatro. Este crecimiento obliga, por ejemplo, a triplicar la frecuencia del servicio de recogida de basura. Los pueblos se llenan de vida -sus 29 núcleos han trasladado sus fiestas patronales a agosto- y cada año se instala una discoteca móvil.