Los nombres más impuestos en Galicia el pasado año son los que ya predominaban en los años treinta, cuarenta y cincuenta
08 jul 2008 . Actualizado a las 03:06 h.Soplan tiempos de cambio en los registros civiles españoles. Después de varios años de dominio de Alejandros, Pablos y Lucías entre las inscripciones de recién nacidos, los nuevos padres han vuelto la vista al pasado para renovar el repertorio de nombres infantiles y han colocado al frente de la lista aquellos que predominaban en la España de los años treinta, cuarenta y cincuenta, según la última lista elaborada por el Instituto Nacional de Estadística.
Entre los niños inscritos el pasado año, Antonio, José y Manuel fueron los predilectos en toda España. Los gallegos han coincidido también en esta elección, aunque con un matiz en el orden: el ránking estuvo encabezado por Manuel, José y Antonio de forma unánime en las cuatro provincias.
Resulta curioso, además, que en los puestos siguientes de la lista tampoco aparecen los nombres que venían imponiéndose hasta ahora. En su lugar, resurgen con fuerza los tradicionales compuestos José Antonio, José Luis y José Manuel, y otros clásicos como Francisco, Ramón, Juan y Jesús.
Todos ellos han dejado atrás a Daniel, Alejandro, Pablo, David, Adrián y Álvaro, los seis nombres de niño más comunes en España de la lista del INE del 2007. En Galicia, Pablo había sido el nombre masculino estrella del último lustro, pero ahora retrocede a puestos entre el 11 y el 16, según la provincia.
En el caso de las niñas, Lucía, que desde hacía varios años salía victoriosa en todas las listas tanto en Galicia como en el total español, ha caído hasta el puesto 37 del ránking nacional del 2008 y en las cuatro provincias gallegas baja a puestos entre el 19 y el 26. La causa ha sido, entre otras, la imparable ascensión de María del Carmen, nombre estrella de las recién nacidas gallegas, o, por separado, María y Carmen, que conforman los tres nombres más impuestos en los últimos meses. A estos les siguen otros que, por el momento, se oyen poco en los parques, como Josefa, María Dolores, Manuela, Dolores, Rosa, María José, María Pilar, María Teresa, Ana María y María Isabel.
En general, todos los nombres que habían sido predominantes en los últimos años parecen abocados a perder puntos en las preferencias actuales. Y en esta renovación, la generación que asistió en su infancia a la explosión de la modernidad, con incorporaciones unas importadas y otras galeguistas, pone ahora sus ojos en los clásicos para designar a sus hijos.