En los últimos 400 años, la temperatura en el planeta aumentó 1,3 grados. Sin embargo, el incremento registrado en Galicia entre 1961 y el 2006 es ya de 0,8 grados. El planeta, en general, atraviesa una fase cálida desde la última glaciación, hace 110.000 años, y no es previsible que ocurra otra, por causas naturales, hasta dentro de 30.000 años. Sin embargo, el investigador Guillermo Francés explicó ayer que «no es descartable que en los próximos treinta años se produzca un cambio climático abrupto» que devuelva a Galicia y al hemisferio norte a una nueva edad de hielo. La fusión rápida de los hielos pueden alterar la circulación termohalina (la cinta transportadora oceánica que regula los flujos de temperatura y salinidad) y alterar los patrones del clima. No es previsible que ocurra de forma tan inmediata, pero tampoco se puede descartar del todo. Proliferación de agentes patógenos en los árboles. Insectos y hongos cuya presencia era inimaginable en Galicia han empezado a atacar a los carballos, pinos y eucaliptos gallegos como consecuencia del incremento de las temperaturas. Este fenómeno se ha observado, aunque los científicos aún necesitan más tiempo para establecer una relación directa de causa y efecto.
El análisis de la disponibilidad de recursos hídricos no ofrece tendencias significativas, aunque sí se aprecia una ligera disminución en la cuenca del Miño y un aumento en las de la costa.
Cuando la temperatura media diaria sea superior a 30 grados, la mortalidad por todas las causas de enfermedad se incrementará entre un 10% y un 65%.