Santiago tiene otros encantos más allá de locales de copas fashion , cool , o en los que la decoración y el ambiente dan un plus añadido. Lo cierto es que no hay discotecas con decoración vanguardista, gogós televisivos o baños ultramodernos. Tampoco sus cafeterías están en el top ten de la amplitud y el diseño, pero eso no implica que sus locales no sean toda una loa al buen gusto y a los entornos acogedores.
Uno de los pubs con más estilo es el Tupperware, cuyo nombre completo es Tupperware Lounge Café, situado en el Ensanche de la capital de Galicia. Es pequeño, pero no le falta detalle. Papel en parte de sus paredes, sillones de escay blancos y negros, lámparas de lava, sillas estilo viejas barberías, cuadros a los Andy Warhol y, como su nombre indica, fiambreras a modo de lámparas en sus paredes. El artífice de este proyecto, Ángel Saco, ya tenía otro de los pubs más alternativos de Santiago, el Rock Club, pero hace seis años decidió hacer un homenaje a toda su generación, la del 69. De ahí que los Sixty reinen en este lugar. El mundo pop (con Warhol o Roy Liechestein a la cabeza), dibujos animados y películas de aquella época animan el Tupperware, que Ángel decoró con muebles familiares, de segunda mano, llevándolos a tapiceros y aportando algún objeto nuevo que encuentra en las tiendas de decoración más in de Santiago, como Maravillas o Andrómenas.
Una de las claves del Tupperware es que en él conviven los universitarios, que llegan ya a partir de las tres de la tarde para tomarse un café o una cerveza con sus portátiles aprovechando que además hay red wifi, hasta los coetáneos de Ángel, que prefieren una copa después de trabajar. De miércoles a sábado pinchan dj residentes que animan el local. Miércoles y jueves pop inglés y Brit; los viernes funk, soul y bossa; y los sábados soul, pop de los setenta y lo mejor del rock, desde los Rolling hasta una de las bandas más míticas, que además ha vuelto a tocar junta tras casi treinta años, Led Zeppelin.