Galicia solo dispone de un PET público pese a tener previstos tres

SOCIEDAD

Sanidade espera que en junio arranque la unidad de Vigo, mientras que no hay fecha para la de A Coruña. Los retrasos han impedido la total implantación de la más avanzada técnica de diagnóstico de cáncer

20 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuatro años después de la presentación del Plan Estratégico para la Implantación del PET (tomografía por emisión de positrones, en sus siglas en inglés), los usuarios de la sanidad pública siguen con los mismos recursos que existían en el 2004. Retrasos con diferentes causas han impedido que entren en servicio las dos unidades (Vigo y A Coruña) que deberían cubrir las necesidades de Galicia junto a la que existe en el Clínico de Santiago. De hecho, esta es la única en funcionamiento, dado que la del Meixoeiro de Vigo no está previsto que empiece a funcionar hasta el mes de junio, y para la del Juan Canalejo en A Coruña, ni siquiera hay fecha.

El PET es un sofisticado aparato capaz de determinar el metabolismo de los tumores y, por tanto, un instrumento de enorme eficacia en el diagnóstico y el seguimiento del cáncer. El anterior Gobierno de la Xunta comprometió un importante esfuerzo económico para mejorar incluso las ratios recomendadas que establecen la presencia de un PET por millón de habitantes y poner a Galicia en la vanguardia del diagnóstico del cáncer. Sin embargo, el proyecto se ha visto seriamente ralentizado. En el caso de Vigo, el Sergas admite la demora, justificada «no alto grado de complexidade da obra», que afectó incluso al refuerzo de los cimientos del edificio que albergará el aparato. A estos problemas se añadió el nuevo Código Técnico de Edificación, que amplió el retraso en su puesta en marcha al obligar a efectuar nuevas obras e incrementar el presupuesto para su instalación.

Sin fármacos

El plan de implantación de la tecnología PET en Galicia contemplaba también la creación de un ciclotrón, instalación con capacidad de fabricar los radiofármacos indispensables para las pruebas diagnósticas. También esta parte del proyecto se ha visto afectada por una cadena de retrasos, aunque su incidencia es mayor, ya que condiciona la operatividad del único PET que funciona, el del Clínico.

Las pruebas diagnósticas que pueden realizarse están directamente relacionadas con el fármaco que se inyecta a los pacientes y que tiene una vida limitada. El hecho de que estos radiofármacos tengan que viajar diariamente desde un laboratorio de Madrid limita la capacidad de funcionamiento del PET, donde se efectúan la mitad de las pruebas que podría llevar a cabo si el fármaco se fabricara, como estaba previsto, en el ciclotrón de Santiago.

Esta dependencia de un laboratorio foráneo provocó hace unos meses una situación de bloqueo en el Clínico de Santiago, al cortarse el suministro por problemas técnicos en la instalación de Madrid. La falta del radiofármaco hizo crecer extraordinariamente la lista de espera para acceder al diagnóstico PET, lo cual ha obligado a que el servicio funcione actualmente mañana y tarde para aliviar un retraso que llegó incluso a ser de cuatro meses. Si no surgen más demoras, en la segunda mitad del año, el ciclotrón y el PET de Vigo podrían iniciar su servicio.