Una bolsa de fuel de 20 kilómetros amenaza la costa surcoreana

Agencias

SOCIEDAD

El Gobierno teme que el vertido cause graves daños en el parque natural del Taean Haeanya, el único del país

10 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Una bolsa de petróleo de 20 kilómetros de diámetro amenazaba a última hora de ayer con acercarse a la costa surcoreana, como una nueva oleada de la marea negra provocada tras el accidente sufrido el pasado viernes por el petrolero Hebei Spirit , que vertió al mar 10.500 toneladas de crudo y ha obligado a decretar el estado de catástrofe natural en la región de Taean (120 kilómetros al suroeste de Seúl).

Durante la jornada de ayer, más de 90 barcos, seis aviones y 6.650 soldados y policías, junto a miles de vecinos y voluntarios trabajaban para retirar de la costa el chapapote que ha teñido de negro unos 20 kilómetros de la costa occidental surcoreana bañada por el mar Amarillo, arruinando así varios conocidos enclaves turísticos y criaderos de marisco de la región de Taean. De cualquier modo, los trabajos de limpieza tan solo lograron retirar unas 100 toneladas de fuel, apenas un uno por ciento del total del vertido.

A primera hora los trabajadores lograron cerrar la tercera y última de las tres vías por las que escapaba el crudo del petrolero accidentado, aunque los expertos aseguraron que el grueso de la marea negra no ha alcanzado aún las costas surcoreanas. Para contener la mancha de petróleo vertida por el Hebei Spirit , los equipos de emergencia colocaron una barrera de 12 kilómetros y comenzaron a utilizar productos químicos para detener su avance.

Dos meses es el tiempo que, según el Gobierno de Corea del Sur, se empleará en las tareas de limpieza que afectan a 150 kilómetros de costa del condado de Taean.

Por su parte, el ministro de Asuntos Marinos y Pesca surcoreano, Kang Moo-Hyun, vaticinó un oscuro futuro para el sector pesquero de la región tras este desastre ecológico. «Incluso si parte de los peces, algas y mariscos de la zona sobreviven, no serán comercializables en un tiempo», señaló. Además, el responsable del cantón de Taean, Park Tae-Soon, declaró ayer: «Las granjas están muy afectadas y nadie sabe cuánto tiempo será necesario para volver a la normalidad».

A pesar de que la región contaminada cuenta con una importante industria turística y marisquera, las previsiones del Ejecutivo sobre la evolución de la marea negra son cautas, pero moderadamente optimistas. «El gran tamaño del vertido hace difícil su contención, pero no habrá ninguna expansión significativa de la mancha gracias a la marea y los vientos», aseguró Lee Bong-Gil, funcionario de Gestión de la Contaminación del Servicio de Guardacostas de Corea del Sur.

Una de las principales preocupaciones del Gobierno, además de los daños económicos, son las implicaciones ecológicas de la catástrofe, sobre todo en lo que se refiere al parque natural de Taean Haeanya, el único del país, que se encuentra en la proximidades del lugar del accidente y dispone de 530 kilómetros de costa y un conjunto de 120 islotes. Las autoridades todavía no han podido hacer una valoración exacta de los daños de la catástrofe.