Diseñó tres niveles de alerta para hacer frente a las situaciones según su alcance
09 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El invierno está a unos días de hacer su entrada oficial. ¿Será una entrada a lo grande? ¿Traerá nieves o heladas? A saber. Pero el gobierno municipal no quiere vaticinios y ha comenzado a planificar un dispositivo para atacar esas situaciones. La penosa experiencia de la anterior etapa de gobierno, con la ciudad paralizada por la nieve, todavía está en la retina de muchos ciudadanos, y especialmente de aquellos que lo sufrieron en mayor medida. La pretensión de Raxoi es que no vuelva a suceder.
El dispositivo implica tres niveles de alerta, a cada uno de los cuales le corresponde un determinado número de rúas. Esta clasificación se está diseñando y el primer rango concierne a las heladas ligeras, el segundo a las fuertes y el tercero a las nevadas. No obstante, si la inclemencia es pequeña ya se sabe que la primera área de actuación la conforman Cruceiro, San Marcos y las zonas elevadas de la ciudad alfombradas de hielo.
Visto con ligereza, Santiago no parece una ciudad en la que ocurran estas situaciones. Pero eso pensaban los gobernantes que precedieron a los actuales. Con el vigente panorama climático, no es fácil hacer previsiones a largo plazo.
Pero sí a muy corto plazo, y ahí la previsión meteorológica tendrá mucho que decir a la hora de activar el dispositivo que, como se ha indicado, no tiene por qué atender solo a niveles alarmantes. La noche anterior, hacia las 21.00 o 22.00 horas, una predicción meteorológica que anuncie posibilidad de heladas lanzará a los tractores a la calle para que esparzan sal por el pavimento de forma que por la mañana estén despejados el hielo y el peligro para la circulación.
Por zonas
Zonas como Xoán XXIII o la avenida de Lugo están entre las calles a tener muy en cuenta en heladas consistentes. En el nivel máximo, cuando haya previsión de nevadas, los tractores funcionarán en la mayor parte de la ciudad.
Hay un elemento muy importante en este dispositivo: la sal. «Estamos facendo un acopio de sal para, cando xurdan os problemas, estar preparados para atallalos e que a actividade da cidade se manteña co máximo de normalidade», refiere el concejal de Mobilidade, Albino Vázquez Aldrey.
La sal llega a granel, pero también en sacos para su utilización en el momento adecuado y según el grado de emergencia. El anterior gobierno tuvo que recurrir en emergencia a un almacén de este producto, pero no era el más adecuado. «O que nós traemos non se apelmaza nin fai bolos. A distribución é máis fácil e se optimizan mellor os recursos», resalta el concejal. ¿Y la sal corriente? «Es válida, pero custa máis porque é para consumo. A nosa é específicamente para isto». Es más gris que la normal, no es tan refinada y contiene un «apelmazante» para utilizarla con mayor eficacia.
El Ayuntamiento está estudiando la fórmula idónea en el disfrute de la maquinaria, que va acoplada a tractores, con la posibilidad de alquiler o adquisición. Albino Vázquez ha estado presente en la última Feria del Tráfico de Madrid para hacerse una idea más fiable de los diferentes mecanismos. Su departamento está analizando la densa documentación que se trajo de allá.