Asegura que desconoce su futuro y escuchará «encantado» al Obradoiro
10 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Alberto Corbacho nunca tiene prisa. Sabe esperar y disfrutar del momento. Despacha preguntas con la misma naturalidad con que cose triples. A veces, pudiera parecer que ni siente ni padece. Pero no. Tal y como confesó en el encuentro digital que mantuvo con los lectores de La Voz de Galicia, hubo un tramo de la temporada, que no sabría precisar exactamente en el tiempo, en el que lo pasó mal: «Estuve unos días en los que no me entraba la pelota y en se momento me desquicié un poquito. Me hundí psicológicamente, pero estuvo Moncho en ese momento y luego ya cambió todo radicalmente. Para un jugador, los momentos más duros son cuando no te salen las cosas».
El alero balear se erigió en uno de los héroes del ascenso. Sus triples en el play off fueron como cuchilladas en la piel del Cáceres, el Breogán y el Burgos. Y la afición espera que siga anotando igual de bien la próxima temporada con la camiseta del Obradoiro. Preguntado acerca de su futuro, comentó que «va a ser un verano muy largo».
Asegura que la vertiente monetaria no será la que más pese en su decisión: «Para mí no es importante el tema económico. Lo importante es el proyecto deportivo y donde pueda estar más a gusto. Por eso siempre hay que estudiarlo todo con detenimiento».
Esa reflexión puede ser avalada por lo sucedido el pasado verano. El Obradoiro llamó a su puerta en agosto y llegó a tiempo. Corbacho optó por tomarse su tiempo antes de decidir: «Esperaba un equipo con ambición, con ganas de conseguir el ascenso, y quizás por eso fue mi cambio del Breogán al Obra. Ha ido todo mejor de lo que esperaba. Hemos hecho una gran temporada. Personalmente me voy muy contento y colectivamente quizás esté hablando de una de las plantillas con mejor rollo de las que he tenido en mi carrera profesional». Entre tanto, ni siquiera ha hablado con su representante y tampoco ha tenido ningún contacto oficial con el club santiagués. Pero se declara «encantado» de antemano de escuchar cualquier propuesta. En otro momento de la charla, apostilló: «Todavía no sé nada de mi futuro».
Chapurreando el Miudiño
Se siente muy a gusto en Galicia, aunque confiesa que ha hecho pocos avances con el idioma: «A cabeza non para, pero está la cosa complicada. Suelo ir a Land Rover, pero no me entero de nada». Al Miudiño, que se ha convertido en una especie de arenga e himno oficioso del obradoirismo, ya le va cogiendo la letra: «Lo chapurreo. Eu traioooo unha borracheiraaaaaá....»
Corbacho no desespera. Si acaso, desespera a los rivales con sus triples: «Como decía Moncho... Cada vez que tiraba uno en el entreno me comentaba que para mí era como una bandeja». Esa paciencia jugará a favor del Obradoiro, que está a la espera de que la ACB mueva pieza respecto a la petición del club para ser inscrito en la competición.
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