La asociación del polígono y Raxoi esperan que el resto se adapte este año
16 ene 2011 . Actualizado a las 07:00 h.Las empresas que están en condición irregular en el Polígono do Tambre ya pueden comenzar a normalizar su situación tras la reciente aprobación del plan parcial del ámbito que sienta las bases para terminar con la precariedad urbanística que arrastra este recinto desde hace años.
El viejo polígono, sin contar con el vecino parque de Boisaca, de nueva creación y ajeno a esas circunstancias, alberga poco más de 400 empresas y la práctica totalidad de ellas tendrá que regularizar una situación donde el problema mayoritario está en la falta de licencia de apertura.
Únicamente en torno al 10% de las naves de este ámbito están totalmente legalizadas, según la propia asociación del polígono, que confía en que, si no al 100%, la cuestión sí quede normalizada este año en un porcentaje muy elevado.
En un único ejercicio
Eso espera también el Ayuntamiento, conocedor de que el mayor interés por resolver la situación parte de los propios empresarios. De hecho, la Administración municipal ha previsto ingresar ya este año la totalidad de los impuestos que se derivarán de esa actualización, nada menos que 3,8 millones de euros, una cifra importante en conjunto para los interesados, pero también para el erario público en un momento en que los ingresos por la actividad constructiva siguen condicionados por la crisis del sector.
Esa es la estimación que ha hecho el Concello en su presupuesto para el actual ejercicio. Por aperturas se estima obtener 700.000 euros y por licencias urbanísticas 1,2 millones. El resto, otro 1,9 millones, será por el impuesto de construcciones, instalaciones y obras, porque la regularización conllevará actuaciones más allá de la propia licencia de primera ocupación. De la autorización de estas se derivarán otros permisos para obras de adaptación que tendrán que ver con accesibilidad y seguridad, según apunta la concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón.
El Ayuntamiento ha dispuesto los medios para que la situación se pueda regularizar cuanto antes, en la medida en que los empresarios afectados así lo decidan al menos. A finales de noviembre resolvió ya contratar un equipo específico para atender y tramitar esas solicitudes. Se trata de un arquitecto superior, un arquiteecto técnico y dos auxiliares administrativos, con los que se contará al menos por un año, prorrogable por otros seis meses si fuese necesario.
La entrada en vigor del nuevo planeamiento del polígono permitirá corregir una situación que se prolonga desde hace lustros y que deviene de la actual condición empresarial de un polígono que hasta ahora se regía por normativas propias de áreas industriales, el carácter con el que nació en los años setenta. La evolución de la actividad económica acabó generando distorsiones y desajustes entre usos y normativa que imposibilitó la concesión de licencias de primera ocupación y que no era posible resolver sin un cambio en su planeamiento, según justificó el Concello en su momento para afrontar los cambios actuales en su planeamiento.
Inseguridad jurídica
Este problema alcanza a otras áreas industriales también con décadas de antigüedad en Galicia. De hecho, tanto los empresarios del Tambre como Raxoi coinciden en que esta será la primera que se regularice en la comunidad. La falta de licencias de primera ocupación genera a los empresarios problemas en su actividad habitual, como el acceso a subvenciones, además de inseguridad jurídica, dicen.