Chris Moss tiene una oferta en firme sobre la mesa y Eric Sánchez solo está pendiente de firmar

La Voz

SANTIAGO

28 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El gran objetivo del Obradoiro para cerrar la plantilla es un pívot que brilló la pasada campaña en la ACB de la mano de Moncho Fernández en el Murcia: Chris Moss. Es un extraordinario reboteador. De hecho, lideró esa estadística durante varias semanas en la máxima categoría. Además, se trata de un pívot que ya conoce la manera de trabajar del técnico santiagués y que encajaría como un guante en el colectivo.

Conoce bien la categoría, ya que ascendió con el Menorca. Es la pieza que falta, el jugador llamado a convertir la zona del Obra en un fortín inexpugnable.

Moss tiene una oferta sobre la mesa. Y, como ha sucedido en otras negociaciones, es una propuesta cerrada. Si da el sí, pondrá la guinda a la plantilla. En caso contrario, el club maneja al menos otros tres nombres de un perfil bastante parecido.

El que será nuevo base del club, solo a falta de que se firme el contrato, es Eric Sánchez. Finalmente llegó a un acuerdo con el Tenerife para rescindir el contrato que vinculaba a ambas partes. Este fin de semana viajará hasta Santiago para ponerse a las órdenes de Moncho Fernández.