Las aguas residuales de las viviendas y locales de la gran urbanización de San Lázaro van directas a un riachuelo
31 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La empresa promotora de las viviendas del polígono B del Suelo Urbanizable no Programado (Sunp) 6 de San Lázaro ha sido declarada definitivamente responsable de los vertidos de aguas residuales al riachuelo Porto do Medio, que desemboca en el río Sar. El Concello viene a ratificar una primera resolución de culpabilidad de la inmobiliaria, que rechazó en todo momento las acusaciones que apuntaban hacia ella.
La pasada semana el Ayuntamiento emitió un decreto por el cual sanciona a la empresa con una multa de 750 euros y le conmina a solventar la situación, de forma que cesen los vertidos. De no hacerlo, habrá de abonar sucesivas multas por el mismo importe cada quince días que pasen sin que se lleve a cabo la eliminación de las aguas residuales.
Pese a todo, la cantidad de 750 euros es la menor cuantía aplicable de las contenidas en el texto legal por este tipo de infracciones. Y se impone esta sanción mínima pese a «tratarse de feitos continuados no tempo e a existencia de intencionalidade», dado que los requerimientos hechos a los promotores no han surtido efecto.
El polígono Sunp-6, construido a mediados de esta década, alberga 320 viviendas, aunque los problemas están provocados por media docena de bloques que reúnen varios locales comerciales y un total de 200 viviendas, de acuerdo a las indagaciones realizadas. Algunas de estas edificaciones, habitadas desde hace al menos tres años, carecen todavía de licencia de primera ocupación por no tener todas las certificaciones de servicios en regla.
Según señala la Concejalía de Medio Ambiente, tras abrirse un expediente sancionador contra la promotora del Sunp-6, la propia sociedad costeó un estudio técnico sobre la procedencia de los vertidos como último intento de probar su inocencia en el caso. Pero el resultado del informe que la empresa pagó no le fue favorable, sino que ratificó las sospechas de las instancias que investigaron el caso.
Esas instancias, aparte del Ayuntamiento, han sido la Fiscalía de Delitos Ambientales (que incoó las diligencias) y Seprona, que concluyeron que las aguas residuales de los citados bloques de viviendas van a parar directamente al regato do Porto a través de la red de pluviales y de un pequeñito cauce al aire libre. El recorrido entre los edificios y el río (situado en Ponte de San Lázaro) tiene una longitud de unos 200 metros.